Extraño, doloroso y rememorante despertar /3

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Un fuerte dolor de cabeza, como punzantes golpes desconcertantes en un eco sin fin, me despertaba. Todo estaba en la más absoluta oscuridad y únicamente oía mi respiración rápida y como esta se perdía al salir de mis fosas.

Me sentía terriblemente confundido, y sin poder pensar con claridad. Una terrible sensación recorría mi cuerpo, mezcla de miedo y dolor. Trate de tranquilizar los nervios a flor de piel por la situación, respirando lentamente, aspiración, expiración y Bis... tras unas cuantas veces de esas pausadas y apaciguantes insuflaciones de aire, noté que, aún con cierta dificultad, pero mejor que antes, pensaba con algo más de claridad. Pero la recién calma, y el tiempo para despejarme de mi sueño, me trajo una sensación de dolor por el cuerpo, como si hubiera recibido fuertes golpes, además de notar que estaba tumbado en el frio suelo. La situación era en verdad extraña, y tenía ganas de descubrir el motivo por el cual había despertado en la tesitura de esa extraña y particular situación. Al tratar de moverme para reponerme y recuperar una cierta compostura, sentí que estaba maniatado, y no cabe decir que los pies habían corrido la misma suerte. Fue entonces cuando comencé a tener sensación de terror pues evidentemente alguien me había dejado en ese estado, y dudaba mucho que fuera un amigo, o alguien a quien ahora considerase amigo, y volviendo a hacer a acopio de la calma, pues en el apabullante momento no recordaba nada, trate de reconstruir todas mis acciones desde el momento que con más claridad y próximo recordará...

Varias imágenes fueron viniendo a mi cabeza, entre ellas la bella mujer que un par de días atrás me había dado la posibilidad de mi vida para trabajar en un importante diario nacional, también recordaba haber vuelto a casa de esa entrevista, y al llegar a casa buscar algunos datos y direcciones para al día siguiente comenzar a trabajar en mi primer reportaje, a modo de prueba, para aquel periódico.

Y a la mañana siguiente tras desayunar algo rápidamente, partí a hacer mis indagaciones sobre la empresa que debía investigar. Al parecer había gente influyente del país e incluso del extranjero, que ganaban dinero en aquella empresa, en realidad era algo de esperar pues ya sabía que era una empresa poderosa y no se llega a serlo sin ayudas de gente que ya tiene un cierto grado de poder de antemano. Tras conseguir esos primeros datos de carácter burocrático, fui a ver un almacén de esa empresa para tomar un primer contacto y ver de cerca con que trataba. La mejor forma de conseguirlo, era citarme con un directivo de allí fingiendo ser un comercial. Por supuesto era evidente que la fecha para la cita tardaría bastante más de una semana, y no llegaría al plazo de entrega del artículo, pero eso no era un verdadero problema, pues ya tenía una razón para estar dentro de las oficinas, y la amable secretaria del directivo en cuestión era un verdadero encanto de mujer; no era despampanante y exuberante como la mujer que me había encargado la noticia, pero era bella, de líneas gráciles y sencillas, un moreno de piel, y un cabello castaño con un corte de pelo de media melena que le favorecía para poder ver el verdor de sus ojos. Vestía discreta, pero con un estilo moderno, y era muy risueña e inteligente y no cesaba de hacerme preguntas sobre mi empresa, que me interesaba y buscaba de está... etc., pero dada su faceta de ser confiada y sincera me gane su confianza y me dio alguna información que me serviría para saber donde seguir buscando, por supuesto no dijo nada comprometedor, y de haberlo dudo que ella lo supiera, pero me acercaba a otros caminos para llegar al destino de descubrir que se cocía en aquella empresa y ver si la información de que disponía era verdadera o falsa. Por lo tanto salí de allí fumándome un nuevo cigarro de mi ya endeble paquete, y tomando la dirección de algunos de sus proveedores para sonsacar más información.

El termino lo tenía bastante claro, ir a los tinglados del puerto para ver si desde donde cargaban sus mercancías para transportarla en barcos contenía lo que se suponía y la cantidad, la teoría era que facturaba más de lo que en teoría debería por sus ventas, asique para empezar debía asegurarme de que sus negocios principales eran o no los que  figuraban en sus facturas, y la mejor forma, ver a sus proveedores y distribuidores y luego ver los paquetes de la mercancía, y todo ello tras comer y a termino de empezada la noche.

Vuelta a casa en la oscuridad /2

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Había llegado el oscuro abrigo de la fría noche, volvía paseando hacia mi pequeño apartamento, ya no llovía con la fuerza de unas horas atrás, únicamente unas pocas y pequeñas gotas en forma de chispeo. Andaba con la mente distraída pensando en aquella mujer de aspecto frágil pero seductor. Ni siquiera saboreaba el humo del cigarrillo. Solamente tenía una mirada fija y vacía hacia el infinito. Era un duelo de mi mente; por una parte quería ordenar en mi mente todos los datos de la conversación para ponerme con ello lo más pronto posible, y por otra parte únicamente pensaba en los detalles de ella, en todo su ser, empezando por rasgos faciales y otros corporales, pasando por su forma de vestir, su voz y en definitiva todo su ser. Era como si me hubiese hechizado, cual súcubo que roba el alma a su presa después de seducirla.

Intentando poner mis ideas en orden, di un fuerte golpe contra una pared con mi puño. Efectivamente acto seguido el dolor de la mano hizo reaccionar a mi mente, ya podía pensar con más claridad y la molestia de los nudillos evitaba distracciones ahora innecesarias, ya tendría más tiempo para repasar y estudiar aquella bellísima mujer que entró tan inesperadamente en mi vida.

El encargo de aquella despampanante mujer era la publicación de un par de noticias, decía que le gustaba mi forma de escribir, y sacó de un bolsillo unos recortes de los últimos artículos que un pequeño periódico de ámbito local había conseguido que me publicaran. A ellos una serie de calificaciones más o menos objetivas sobre ellos y una serie de alabanzas sobre mi estilo y forma de escribir.

Dijo poseer muchas acciones de un periódico de tirada nacional, claro está que no era la dueña, ni la directora, pero dijo tenerlo todo arreglado para que se me publicara allí. Pero por supuesto que no entraría en nómina, algo a lo que ya estaba acostumbrado por otra parte, se me pagaría por artículo, siempre que este gustara al editor.

Así que tenía una semana para enviar un primer artículo en forma de prueba, sacó un pequeño papel del bolsillo y me dijo que en la empresa que ponía en esa dirección ocurrían cosas raras, lo sabía por un soplo de un policía. Señalando que mi talento merecía una ayuda para asegurarse del éxito, y que consiguiera aquel empleo. Por supuesto no pude evitar ruborizarme levemente. Acompañado de una risa nerviosa, aquel ser casi divino y embaucador me tenia cautivo y sus halagos a mi obra y mi persona solo hacían que embotar mi mente. El mero recuerdo del momento ya me volvía a ruborizar...

Por suerte mientras caminaba pensativo ya había llegado a mi desvencijado apartamento.

De nuevo solo podía pensar en ella, el verdor de sus ojos, el rojo de sus labios y en su sonrosada piel a causa del frescor de la lluvia.

Entré en el patio tirando al suelo de la calle la consumida colilla de mi boca, di otro golpe de nuevo con el puño contra la pared de la estrecha escalera y cerré la puerta ya más centrado y preparado para subir y cenar alguna cosa para luego empezar a planear mi investigación para el artículo.

Era una tarde lluviosa, ya comenzaba a oscurecer, o eso parecía, en la escasa luz del atardecer oculto por las nubes, mientras descargaban sus torrentes de agua sobre el asfalto corrupto de la ciudad y sus anodinos habitantes. Había una leve bruma en el ambiente, daba un aire tétrico en la terraza cubierta de aquel tugurio, prácticamente vacío de no ser por el camarero sucio y destartalado que lo atendía, y un borracho, gordo y calvo que hablaba solo en voz baja, con voz lamentosa, como sollozando a su misma alma para que esta le perdonara lo que fuera que hubiera hecho, buscando una auto redención con ayuda del alcohol, que posiblemente no llegaría.

Esperaba a quien me había citado allí, no sabía quién era, dejó una nota en mi oficina citándome aquí, la nota decía: -  Tengo un trabajo para usted, si está interesado acuda al bar buda a las 17:00. Era una caligrafía limpia y firme, pero delataba un cierto nerviosismo.

Como además llevaba unos meses con muy poco trabajo habiendo escrito alguna noticia de poca monta, y casi suplicando a los periódicos que me publicaran (es muy duro ser periodista por libre vendiendo mis noticias al mejor postor, me siento como un mercenario muchas veces), decidí acudir a escuchar esa oferta, al menos saldría de mi pequeño despacho y no me pasaría la tarde leyendo periódicos mientras me auto compadecía de mi estado financiero.

Mientras me mantenía a la espera y observaba aquel antro, pensaba en cómo alguien habría podido pensar que aquel era un buen lugar para reunirse, encendí un cigarrillo y observaba mi vaso casi vacío de whisky solo. Entonces llegó ella, no pude más que aspirar una gran bocanada de humo de mi cigarrillo, consumiendo gran parte de él, era hechizante mirarla, apareció salida de las sombras con su pelo largo ligeramente humedecido, aunque bien peinado.  Le cubría una larga chaqueta aunque de tela fina, más que de abrigo era una forma de mantener su piel seca, debajo de aquella chaqueta lucía un precioso vestido gris, elegante pero a la vez sencillo y no excesivamente formal, que permitía dibujar toda su curvada y esbelta figura. Desde el momento que entró bajo el techo de la terraza toda ella se iluminó, sus ojos verdes escudiñaban en busca de algo mientras plegaba su mojado paraguas, hasta que se posaron en mí y me atravesaron, hasta que pude sentir como podía ver a través de mi alma desnuda ante aquella mirada penetrante, dulce y misteriosa-

Mientras se acercaba hacia mí, cogí el vaso y me tragué todo el líquido que quedaba en el, bajaba áspero por mi garganta, ella continuaba acercándose y di otra gran calada a mi cigarrillo, el humo apaciguaba las pulsaciones de mi corazón, el cual se aceleraba a cada paso que aquella atractiva, misteriosa y preciosa mujer se acercaba a mí.  Al llegar frente a mí mientras dejaba el vaso vacio sobre la mesa, arrojé lo poco que quedaba de mi cigarrillo al suelo y aprovechaba al levantarme para recibir a aquella mujer mientras chafaba la humeante colilla.

Me sonrió al ver cómo me levantaba y parecía adivinar que yo ya sabia que era ella quien había dejado la nota, no hacía falta ser un genio, aquella mujer allí desentonaba, era evidente que buscaba a alguien, sino una mujer como ella jamás hubiese entrado en aquel antro sola, puede que ni acompañada, dado el bajo nivel de afluencia del lugar y sus pintorescos personajes que cualquier persona con un mínimo de aseo evitaría tener el menor contacto posible. Aquella sonrisa me cautivó, era cálida y sincera, le devolví la sonrisa de forma automática, no lo pensé, solamente ocurrió, como si contagiara que fuera o aparentara felicidad aquella forma femenina pensada para el pecado carnal. En aquel instante sus labios se movieron y surgió su melodiosa aunque firme voz, denotaba una seguridad inusual de la joven edad que aparentaba tener.

-          Buenas tardes, veo que recibió mi nota, disculpe si me he retrasado, siéntese por favor y le explico el motivo de esta reunión.

Ese fue el saludo que me hizo aquella mujer sin apenas darme tiempo a reaccionar y mucho menos a articular palabra. Y acto seguido acerco mi rostro al suyo y me dio un beso en la mejilla a modo de cordial saludo, es difícil describir las siguientes sensaciones, sus labios estaban humedecidos y calientes y esa dulce sensación me anestesió todo mi ser dejándome sin capacidad para devolverle el beso y haciendo solo la mención de él y su característico sonido. A la par de esto su perfume me envolvía y embriagaba, no sabiendo si olía mejor su piel o su cabello y arrebatándome toda posibilidad de no sucumbir a sus encantos, fuera esta su intención o no ya había caído prendado de ella a la espera de una reacción por algún acontecimiento lo bastante fuerte para recuperarme, o por el contrario mantenerme en este estado de sumisión mientras mi destino era decidido por ella.

Se sentó, y acto seguido me senté yo en mi silla...

Interior

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Hay un mal en mi interior, lucho contra él mientras me consume lentamente para que no se apodere de mi, su fuerza es descomunal y me siento cansado, pero no puedo darme por vencido... si lo hiciera se extendería con una gran velocidad y terminaría con mi sufrimiento, pero también conmigo. Aún sin fuerzas debo combatirlo porque no solo me haría daño a mi sino a las personas que quiero y con eso en juego aún sin fuerzas luchare contra él para evitar su avance inmisericorde e inevitable con la efímera esperanza de encontrar un fin a su mal.

Sufrimiento en la oscuridad...

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La oscuridad nos envuelve, el olor a sangre lo impregna todo, la sensación de frenesí permanece en mi interior exacerbando mis sentimientos; una extraña mezcla de dolor, culpa, rabia y odio. El fuerte aroma de la sangre embriaga toda la estancia, dicho aroma delata el sufrimiento y la muerte recientemente acontecidos. No sabría decir como los acontecimientos pasados en podido conducir este final, pero si se decir que de alguna forma lo que ha ocurrido es lo que soy en el fondo de mi ser, y que probablemente el tomar otras decisiones no hubiesen cambiado el final, como, y sin creer en ello, estuviese predestinado ha terminar así ya que es el fondo de mi ser el que necesita mostrarse, como si necesitase el dolor, una extraña simbiosis en la que no me gusta el sufrimiento que siento pero que forma parte de mi. Quizás solo sea una manifestación de mi subconsciente que se ha acostumbrado tras toda una vida de dolores a él y crea esa sensación de unidad entre el dolor y yo para hacerme sentir menos apesadumbrado con el. En cualquier caso, bueno o malo, las acciones ya han acontecido y estamos ante las consecuencias de estos, sean buenos o malos ya están hechos y no pueden cambiarse y no estando orgulloso de algunos de ellos, debo decir que en ellos estoy yo manifestado y yo soy ellos, todos los destrozos materiales y los cuerpos sin vida no muestran una cara de mi, me muestran a mi, en todo mi ser, no lo que puedo llegar a ser, sino lo que soy. El que no entiende esto, sufrirá y me hará sufrir como ahora mismo estoy sufriendo y estos cuerpos sin vida, y destrozados, de seres queridos han sufrido.

Juguete

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Por los cielos navegué, más allá del sol.
En mi sueño yo volé, pero el sueño terminó.
Ahora se, por qué me han hecho así y para qué.
No habrá más estrellas, que ver...

Más no, no puede ser.
Si yo quiero podré soñar.
Cómo un ave volar, sobre las nubes y el mar.
Sí volar, hasta el infinito y más allá.

 

TOY STORY ;)

Concurso

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Fanáticos

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En cuanto escucho o leo a extremistas y como exponen sus dogmas, me vuelvo de lo más neutral...

Vivez la Résistance!

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Bella ciao (14-4). A meno che non si torna ;)

3 LEYES DE LA ROBÓTICA

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  1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano, o, por medio de la inacción, permitir que un ser humano sea lesionado.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes recibidas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no sea incompatible con la Primera o la Segunda Ley.

Aniversario de la muerte de Isaac Asimov (1920-1992), un genio. Una gran perdida para la Ci-Fi.